Por Elvia Ochoa Gaona
Ciudad de México, Agencia de Noticias 3er Sector.- Con argumentos comerciales falaces, millonarios recursos económicos y presiones diplomáticas, la industria tabacalera ha intentado vulnerar el derecho de México y de otras naciones para definir políticas públicas de salud que protejan a la población de los daños causados por el consumo de tabaco, revela una investigación internacional elaborada por la ONG francesa Contre-Feu y STOP, organismo de control mundial de la industria tabacalera
El estudio, titulado “A puerta cerrada: Cómo influye la presión de la industria tabacalera en la Unión Europea y fuera de ella”, expone cómo grandes corporaciones del tabaco, particularmente Philip Morris International (PMI), han desplegado estrategias de incidencia política y cabildeo en regiones con fuertes vínculos económicos con el sector, como zonas de cultivo, plantas de manufactura y sedes corporativas
Presiones diplomáticas que afectan la salud pública
Jorge Alday, director de STOP en Vital Strategies, señaló que la investigación demuestra cómo la industria tabacalera busca utilizar el poder diplomático de la Unión Europea para cuestionar el derecho soberano de los países a definir sus políticas sanitarias, afectando de manera directa la protección de niñas, niños y jóvenes, uno de los grupos más vulnerables ante el tabaquismo
En el caso de México, la industria —responsable de aproximadamente 7 millones de muertes anuales en el mundo— intentó impugnar la prohibición de los productos de tabaco calentado, calificándola como una “barrera comercial”, pese a la evidencia científica sobre su impacto negativo en la salud pública
Gobernanza, transparencia y compromisos internacionales
De acuerdo con Martin Drago, director de Incidencia Política de Contre-Feu, la Comisión Europea ha incumplido en diversas ocasiones el Convenio Marco para el Control del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud (CMCT de la OMS), o bien ha fallado en su correcta implementación, debilitando los esfuerzos de gobernanza sanitaria tanto dentro como fuera del continente europeo
La investigación también recoge las preocupaciones de organizaciones de la sociedad civil y del Defensor del Pueblo Europeo sobre la falta de transparencia en la relación entre autoridades públicas y la industria tabacalera. Cassandre Bigaignon, responsable de incidencia política europea de Contre-Feu, subrayó la necesidad de poner fin a la colaboración “a puerta cerrada” para restablecer la confianza ciudadana y cumplir con los compromisos internacionales en materia de salud y derechos humanos
Impacto social, ambiental y económico del tabaco
El informe documenta 49 organizaciones de presión, 14 millones de euros en gastos anuales y 257 reuniones con responsables de políticas públicas de la Unión Europea, enfocadas en influir en regulaciones de control del tabaco en diversas regiones del mundo
Más allá del impacto en la salud, el consumo y la producción de tabaco representan una carga económica y social significativa, además de provocar daños ambientales como deforestación y contaminación por residuos plásticos y químicos. A ello se suman graves violaciones a los derechos humanos, incluyendo el trabajo infantil, con un estimado de 1.3 millones de niñas y niños explotados en campos de tabaco a nivel global
Un reto para la sostenibilidad y el bienestar social
Los hallazgos refuerzan la urgencia de políticas públicas sólidas, transparentes y libres de conflictos de interés, que prioricen la salud pública, la sostenibilidad y el bienestar social por encima de los intereses económicos de la industria tabacalera. Para México y otras naciones, el desafío es fortalecer la gobernanza, proteger a la población y garantizar un futuro más saludable para las próximas generaciones.

