Por Reyes Gamez
Monterrey, México, Agencia de Noticias 3er Sector.- Francisco Martín Moreno vuelve a incomodar al lector mexicano con Los tiempos malditos (Alfaguara), una novela histórica que desmonta uno de los relatos más arraigados —y políticamente explotados— de la historia nacional: la idea de que México nació derrotado tras una supuesta “conquista española”.
En entrevista, el autor sostiene que hablar de “conquista” es, desde el origen, una distorsión histórica. “España no existía”, afirma, y subraya que lo ocurrido en el siglo XVI fue el resultado de una alianza indo-europea entre pueblos indígenas —tlaxcaltecas, totonacas, huejotzingas y otros— hartos del dominio mexica, y un reducido grupo de castellanos encabezados por Hernán Cortés
Una novela para revisar la historia sin dogmas
Ambientada en los años decisivos de la caída de Tenochtitlán, Los tiempos malditos reconstruye el contexto político, social y militar de Mesoamérica desde una perspectiva crítica. Martín Moreno cuestiona la narrativa que presenta a los pueblos originarios como un bloque homogéneo traicionado desde dentro y, en particular, reivindica la figura de Malinalli —erróneamente llamada “La Malinche”— como una mujer que actuó desde el agravio y la supervivencia, no desde la traición.
“El término malinchismo es una falsedad histórica”, sostiene el autor. “No existía ningún pacto que pudiera traicionarse. Malinalli defendió a su pueblo frente a quienes lo habían sometido”.
La conquista como relato de poder
Uno de los ejes más polémicos de la novela es la afirmación de que la caída del imperio mexica no fue producto de la superioridad militar europea, sino de factores políticos, sanitarios y estratégicos, entre ellos la propagación de la viruela. Martín Moreno sostiene que Cortés conocía los efectos devastadores de la enfermedad, tras su paso por Cuba y las Antillas, y que su expansión en Mesoamérica fue un elemento decisivo en el desenlace del conflicto
En este sentido, el autor también cuestiona la historiografía tradicional, escrita mayoritariamente por los vencedores. “Los indígenas contaban su historia en códices, muchos de los cuales fueron destruidos. La versión que prevaleció fue la que convenía al poder”, afirma.
Historia, identidad y presente
Más allá del debate histórico, Los tiempos malditos plantea una reflexión contemporánea: cómo el discurso de la derrota ha sido utilizado para deprimir socialmente y justificar narrativas políticas basadas en el resentimiento y la victimización.
“Crecer creyendo que somos un pueblo vencido tiene consecuencias profundas en la manera en que nos vemos y en lo que creemos posible”, señala Martín Moreno. Para el autor, revisar críticamente el pasado no es un ejercicio académico estéril, sino una herramienta para recuperar agencia, autoestima colectiva y responsabilidad histórica.
Una provocación necesaria
Fiel a su estilo, Francisco Martín Moreno no busca consensos fáciles. Los tiempos malditos es una novela incómoda, diseñada para provocar debate, confrontar creencias y obligar al lector a replantearse certezas aprendidas desde la escuela.
En un país donde la historia sigue siendo terreno de disputa ideológica, el autor propone una lectura distinta: menos épica, más compleja y, sobre todo, más honesta. Porque —advierte— entender el pasado sin mitos es una condición indispensable para construir un futuro más libre.

