Estrés, ansiedad y desánimo forman parte de los efectos emocionales que genera el inicio de año tras los gastos decembrinos, advierten especialistas.
Por Elvia Ochoa Gaona
Ciudad de México, Agencia de Noticias 3er Sector.– La llamada cuesta de enero no solo representa un desafío económico para los hogares mexicanos, sino que también tiene un impacto directo en la salud mental, al detonar sentimientos de estrés, ansiedad y desánimo derivados de gastos no planeados y deudas acumuladas tras las celebraciones decembrinas.
De acuerdo con la organización Voz Pro Salud Mental, este fenómeno afecta el estado de ánimo, la energía y la capacidad de organización personal, factores clave para el bienestar emocional y la estabilidad familiar.
“Iniciar el año en México implica no solo realizar ajustes en el presupuesto familiar, sino también atender el bienestar emocional de las personas y las familias. Los gastos derivados de las festividades pueden generar sentimientos de estrés, ansiedad o desánimo, los cuales impactan directamente en la salud mental”, señaló Gabriela Cámara, presidenta honoraria de Voz Pro Salud Mental.
Impacto emocional más allá de lo financiero
La organización subrayó que el impacto de la cuesta de enero no se limita al ámbito económico, sino que también repercute significativamente en la salud emocional, especialmente durante el regreso a la rutina laboral y escolar.
No obstante, Voz Pro Salud Mental destacó que este periodo puede convertirse en una oportunidad para fortalecer los vínculos familiares, valorar la sencillez y promover espacios de diálogo y acompañamiento emocional, elementos que contribuyen a la cohesión familiar y al bienestar integral.
Planeación financiera como aliada de la salud mental
En este contexto, la Dra. Lorena Rodríguez Bores, vicepresidenta de la Asociación Psiquiátrica Mexicana, resaltó la importancia de la planeación financiera consciente como una herramienta para reducir el impacto emocional de la cuesta de enero.
“La planificación consciente reduce significativamente los niveles de ansiedad y ayuda a evitar gastos impulsivos que, de otra manera, podrían afectar el bienestar económico y emocional”, explicó.
La claridad en las decisiones financieras permite disfrutar las celebraciones sin comprometer la estabilidad futura, lo que se traduce en una mejor salud mental a corto y mediano plazo.
Estrategias para afrontar la cuesta de enero desde el bienestar emocional
Voz Pro Salud Mental recomendó comenzar el año con tranquilidad y una planeación adecuada, además de identificar las emociones que surgen al retomar la vida cotidiana, con el objetivo de prevenir la disminución de energía y el agotamiento emocional.
Entre las estrategias sugeridas se encuentran:
Elaborar un presupuesto realista y alcanzable.
Practicar técnicas de autocuidado emocional como relajación y ejercicios de respiración.
Mantener actividad física regular.
Compartir preocupaciones con la red de apoyo familiar y social.
“Compartir preocupaciones reduce el estrés, fortalece la pertenencia y mejora la actitud frente a los retos económicos”, añadió Gabriela Cámara.
Finalmente, la organización enfatizó que el inicio de año representa una oportunidad para reflexionar sobre la economía familiar y fortalecer la resiliencia emocional, evitando que los factores económicos deterioren el bienestar psicológico.

