La contaminación del aire en la Zona Metropolitana de Monterrey
Por Dr. Santiago Iván Suárez Vázquez, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ingeniería Civil, Departamento de Ingeniería Ambiental
Monterrey, México, Agencia de Noticias 3er Sector.- ¿Has logrado observar una niebla espesa de color gris o café en el aire de nuestra ciudad?, ¿alguna vez te has preguntado qué estamos respirando?, en los años recientes el estado de Nuevo León, en particular la Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM), se ha caracterizado por un drástico crecimiento poblacional lo cual viene acompañado de otros efectos como crecimiento económico, de parque vehicular, infraestructura y obras civiles, entre otras lo cual trae consigo grandes beneficios. Sin embargo, de forma paralela, se han venido presentando problemáticas considerables como insuficiencia de abastecimiento de agua potable, problemas de movilidad, contaminación ambiental, etcétera. Dentro de la problemática de contaminación, la contaminación del aire, también conocida como “contaminación atmosférica”, se ha venido agravando en la última década.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se estima que la contaminación atmosférica fue causante de 4.2 millones de muertes prematuras en 2019 a nivel global, atribuido principalmente a la exposición a material particulado fino [1]. En este sentido, la ZMM se ha caracterizado en algunas ocasiones por presentar niveles muy altos de contaminación a nivel mundial, recordemos el pasado 12 Enero 2024 en donde según la plataforma de internet IQAir, la ZMM fue la ciudad más contaminada del planeta debido a la presencia de concentraciones muy altas de material particulado [2].
Adicionalmente, se han presentado episodios de contingencia ambiental en este mismo año por concentraciones de PM10 que alcanzaron valores de hasta 150 μg/m3 como el pasado 19 de Marzo 2025 en donde se superó más de 3 veces la concentración recomendada por la OMS (45 μg/m3) [3]. De acuerdo con los reportes mensuales del mes de abril y mayo 2025 las concentraciones de PM2.5 se encontraron en promedio alrededor de 24 μg/m3 los cuales se encuentran dentro de los valores de la Norma Oficial Mexicana; sin embargo, exceden la recomendación de la OMS que recomienda valores de 15 μg/m3. Es de suma importancia mencionar que, a pesar de registrar valores por debajo de la Norma Oficial, se han presentado picos en horarios y estaciones especificas que han logrado superar los 100 μg/m3 [4]. Y esto ¿qué significa?, pues que simplemente estamos respirando 3 y hasta 6 veces la cantidad de PM10 y PM2.5 respectivamente que recomienda la organización mundial de la salud para prevenir enfermedades.
¿Que son las partículas finas y porque son peligrosas?
Anteriormente nos hemos referido a la contaminación atmosférica y hemos hecho especial énfasis en el material particulado, pero ¿qué es el material particulado?, ¿por qué es tan importante medirlo?, ¿existen otros contaminantes en el aire?
Para dar respuesta a lo anterior, es claro que existen diferentes tipos de contaminantes en el aire que se identifican como contaminantes criterio, pero hablaremos de ellos en otra ocasión. Dentro de los contaminantes criterio, se encuentra el material particulado que se conoce como la fracción gruesa (PM10), la fracción fina (PM2.5) y la fracción ultrafina (PM1). Las siglas PM significa material particulado (por sus siglas en inglés como particulate mater) y el número a un costado indica el diámetro aerodinámico de la partícula. Es decir, PM10 significa que son partículas con un diámetro aerodinámico igual o menor a 10 μm esto significa que, asumiendo que es una partícula esférica, su diámetro aerodinámico es de un tamaño de 0.00001 metros, ¡sí y a este tipo de partículas se le conoce como la fracción gruesa!, ahora imaginemos la fracción fina y la ultrafina. Estas últimas son tan pequeñas que permanecen mucho tiempo suspendidas en el aire (debido a que son muy pequeñas), pueden recorrer largas distancias (incluso nos llegan partículas desde el Sahara) y hasta pueden ingresar a nuestro cuerpo llegando hasta el sistema circulatorio.
Debido a lo anterior, la cantidad o concentración de este tipo de partículas en la ZMM han generado una gran preocupación en el ámbito social ya que son tan peligrosas que están asociadas de forma indirecta con enfermedades como la diabetes y, de forma directa pueden incorporarse en el flujo sanguíneo llegando hasta el cerebro pudiendo generar enfermedades respiratorias, cardiovasculares e incluso cáncer y la muerte prematura. Esta capacidad de las llamadas fracción fina y ultrafina, se debe a que son tan diminutas que pueden ser hasta 30 veces más pequeñas que un cabello humano y 35 veces más pequeñas que un grano de arena de mar. Nuestro grupo de investigación ha identificado que el tamaño de partículas PM2.5 identificadas en la ZMM se encuentra en un rango entre 0.2 – 2.6 μm, lo que significa que su tamaño puede ser tan pequeño como 0.0000002 metros [5], lo que hace que puedan ser consideradas como parte de la fracción ultrafina. Sin embargo, es complicado confirmarlo por medios oficiales ya que los sistemas de medición implementados en el estado aún no contemplan la medición de las PM1.
¿Cómo se generan las partículas finas y ultrafinas?
Como se ha descrito anteriormente, la fracción gruesa del material particulado son conocidas como PM10 y se caracterizan principalmente por recorrer distancias mas cortas suspendidas en el aire, por lo que su fuente de generación usualmente proviene de lo que se conoce como emisión directa. Por mencionar algunas emisiones directas en la ZMM es posible encontrarse con empresas dedicadas a la extracción de piedra caliza, la resuspensión de polvo por flujo vehicular, condiciones climatológicas como fuertes vientos, la industria de la construcción, entre otras. Por otro lado, de donde provienen las fracción fina y ultrafina (PM2.5 y PM1), ¡tenemos un problema!, es muy complicado identificarlo.
Como se mencionó anteriormente, este tipo de partículas recorren largas distancias desde otros países o incluso otros continentes ¡y pueden llegar hasta nuestra ciudad!, por ejemplo nuestro grupo de investigación ha identificado un incremento de 22 % en la concentración de PM2.5 de la ZMM durante episodios de picos de polvos del Sahara [6] he aquí lo que se conoce como contaminación de fondo en donde la contaminación se puede presentar por fuentes antropogénicas generadas en otros lugares y llegar hasta nuestra ciudad. Sin embargo, también es posible que se pueda generar mediante fuentes naturales en donde las emisiones biogénicas como las que se generan en una sierra como Chipinque puede generar materia prima para la formación de partículas finas y ultrafinas. ¡quien hubiera pensado eso!, aunque cabe resaltar que a pesar de que las emisiones naturales antes mencionadas pueden contribuir a la formación de partículas finas, es claro que en nuestra ciudad la principal formación de este tipo de partículas es de carácter antropogénico lo que significa que son generadas por las actividades humanas. Esto es muy interesante ya que es un claro indicativo de que esta en nuestras manos y es nuestra responsabilidad proponer soluciones para su mitigación.
Es aquí donde nos preguntamos: ¿cómo nosotros generamos estas partículas?, bueno, un claro ejemplo es cuando nos da flojera ir al supermercado que está a unas cuadras y preferimos hacerlo en el automóvil, qué sucede en este caso, pues que el vehículo aun no alcanza su temperatura ideal para que el catalizador haga su trabajo debido a que el recorrido es demasiado corto. Durante este breve recorrido se emiten gases como monóxido de carbono o bien compuestos orgánicos volátiles que no son visibles para el ojo humano, pero posteriormente por efecto de la radiación solar se transforman en partículas finas. Ahora, si esto lo multiplicamos por los 2,232,607 automóviles que están registrados en el estado de Nuevo León en 2023 [6], ¡Monterrey, tenemos un problema!, adicional a esto, se encuentran otros factores como las emisiones industriales, en donde existen emisiones provenientes de la ya muy conocida y criticada refinería de Cadereyta, en donde se emiten gases llamados dióxidos de azufre los cuales también son precursores o materia prima para la formación de material particulado fino y ultrafino. Uno de los principales problemas que se presentan al momento de buscar el origen de las partículas finas y ultrafinas se encuentra en que estas se forman algunas veces a kilómetros de distancia de la fuente generadora, ya que, como se mencionó anteriormente se emiten en forma de gas y con su recorrido mediante el aire, estos gases reaccionan con la luz solar, humedad y otros factores generando pequeños núcleos que posteriormente se convierten en partículas finas, como estas partículas están suspendidas en el aire se les conoce como aerosoles y al formarse por reacciones secundarias se les llama aerosoles secundarios.
¿Cómo se puede mitigar la formación de partículas finas y ultrafinas?
Como se mencionó anteriormente, nuestra oportunidad se encuentra en la formación de partículas finas de carácter antropogénico, es aquí donde existen dispositivos llamados catalizadores que se encargan de acelerar una reacción para evitar la liberación de los gases generadores de partículas antes mencionados. Estos catalizadores se encuentran en los vehículos de reciente modelo y es la tecnología que se escucha hablar en la sociedad y en los congresistas del estado que se debería de actualizar en la refinería de Cadereyta.
¿De qué están compuestos estos catalizadores?, ¿por qué no se actualizan?, estas son preguntas de suma importancia que deberíamos de responder, pero creo que lo dejaré para nuestro siguiente artículo.
En el laboratorio de la Facultad de Ingeniería Civil de la UANL nos dedicamos al estudio de la composición química de las partículas finas y ultrafinas con la finalidad de entender su procedencia, ya sea emisión primaria o secundaria (por nucleación de un gas) para que, una vez identificado el origen desarrollar catalizadores que beneficien a la sociedad, pero esa es otra historia, de la que hablaremos en la siguiente ocasión, nos vemos pronto.
Referencias.
1. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/ambient-%28outdoor%29-air-quality-and-health?
2. IQAir (2024) https://www.iqair.com/world-air-quality-ranking (Consulted January 12.
3. World Health Organization Air Quality Guidelines.
4. Reporte meteorológico y de la calidad del aire, mayo 2025, Secretaría de Medio Ambiente del Estado de Nuevo León.
5. Air Quality, Atmosphere & Health, https://doi.org/10.1007/s11869-024-01643-x.
6. International Journal of Environmental Science and Technology, https://doi.org/10.1007/s13762-023-05121-2
7. INEGI, Vehículos de motor registrados en circulación.
