En México, las temporadas de alto consumo multiplican la circulación de empaques en hogares y comercios.
Ciudad de México. Cada temporada comercial en México, desde San Valentín hasta el Buen Fin o las fiestas decembrinas, deja algo más que ventas récord y regalos entregados. También deja millones de envolturas, cajas y empaques que, tras cumplir su función en cuestión de horas o días, enfrentan una segunda etapa menos visible: su destino como residuo.
