Este artículo aborda el tema desde una perspectiva de salud pública y regulatoria
Por Jürgen Mahlknecht, Líder del Núcleo de Investigación en Clima y Sostenibilidad; y Cristina Chuck, Líder del Núcleo de Investigación en Salud y Seguridad Alimentaria Escuela de Ingeniería y Ciencias, Tecnológico de Monterrey, México
Monterrey. México.- El plástico ha transformado la vida moderna, pero sus residuos están transformando nuestra salud. Desde el agua embotellada hasta los mariscos e incluso la sal de mesa, los microplásticos se han infiltrado en la cadena alimentaria mundial. Se estima que los seres humanos podrían ingerir entre 11,000 y 193,000 partículas al año a través de bebidas, siendo el consumo de agua embotellada un factor de riesgo que incrementa considerablemente la exposición.